Brighton 64 se formaron en Barcelona en el lejano otoño de 1981, cuando dos hermanos adolescentes, Albert y Ricky Gil, muy influidos por la escena mod británica que empezaban a descubrir a través de discos y películas, decidieron unir fuerzas con varios compañeros de estudios y empezaron a ensayar versiones de los Who, Jam, Kinks y Chuck Berry. Adoptados rápidamente por los entusiastas y numerosos mods barceloneses, empiezan a tocar por salas de la ciudad como el bar Boira y el Salón Cibeles, culminando esta primera etapa con su aparición en el programa de TVE “Musical Express” y una actuación en el Rock-Ola de Madrid.
En 2011, la gira de celebración del 30 aniversario devuelve una vez más a Brighton 64 a los escenarios, y propicia el fichaje del grupo por el sello BCore Disc. En junio de 2012, el grupo graba doce canciones en los estudios ‘Ultramarinos Costa Brava’, con Santi Garcia a la coproducción. Se trata de una mezcla explosiva de canciones nuevas y algunas inéditas de la primera época, que dan forma a “Esta vez va en serio”, el álbum con el que Brighton 64 regresa con más fuerza que nunca a una escena musical de la que nunca llegó a desaparecer.

Por lo visto hubo un político corrupto allá por los años 20 en el Lower East Side de Manhattan. Se llamaba “Fish Hooks” McCarty, y parece que todas las mañanas se detenía ante la Iglesia de St. James, en Oliver Street, para rezar la misma oración. “Señor, dame salud y fuerzas. Nosotros robaremos el resto”. Nos cuentan su peripecia Help Me Devil. Y son este tipo de historias, su color y su tono, todas las reminiscencias que nos traen a la memoria desde el desván más desvencijado de la historia americana, las que mejores pistas nos dan para acometer la escucha de su segundo Lp. Un trabajo, por cierto, que tenía mucho de reto, una vez que su debut recopilara un montón de alabanzas por su notable nivel y, además, por lo que supuso de sorpresa la vuelta a la acción de Juan Carlos Parlange, en un registro tan diferente y después de un montón de años dedicado a otros menesteres tras el finiquito de los punk-rockers Bonzos. Personalmente estaba convencido de que una vez acometida esta nueva aventura musical, poco espacio iba a haber para lo gratuito y lo innecesario. Evidentemente, esta banda tiene muy claro lo que quiere, cómo debe sonar y a quién debe recurrir para conseguirlo. Acertaron en su primer envite, y en este segundo más. “Lokanta Hell” va entrando en calor progresivamente. Diría que definitivamente se viene arriba, y logra sus mejores momentos a partir de su parte central. “Pouring water on a drowning man”, estupendo tema que obliga a repasar una vez más Nebraska. “Bought and sold and done for” y cómo recuerda a Moe y al solitario Cowboy Bill. El traqueteo de “Behind the 8 ball”, una muestra más de cómo el Rock and roll es vehículo ideal para transmitir las vivencias que saben ser contadas. Muy buenos temas, muy sólidos. Como la historia del tipo ese “Fish Hooks”, del que hablábamos arriba, o el final, impecable, que suponen los tres pequeños capítulos de “I served my time in hell”.

A los platos estarán Yokomar, Álex Ruiz (Bop Street DJ) y YoYaTeLoDj’s