senon

Apertura de puertas: 23.00 h

Concierto: 23.30 h

Los fugaces amores eternos

Atreverse a componer canciones de amor y desamor. Que no sean canciones felices. Y conseguir esto:
Hay discos que hablan sobre la vida y discos que son pura vida. Este es de los segundos. Vamos a ver por qué.
Para los que sabemos lo que es la melancolía en mayúsculas y hemos notado que la nostalgia nos daba de lleno en el estómago, este es nuestro disco. Y nuestra canción, esta: I saw that photograph.
Si hemos sentido que el amor estaba a punto de atropellarnos, y nos hemos enamorado cuando no tocaba; y nos han besado en una tarde de locura y nos morimos cuatro veces al día por lo menos, por volver a esa boca, aunque sepamos que no debemos, tenemos que escuchar The only way. Una y otra vez, para asegurarnos de que no estábamos locos.
Las canciones de este disco reivindican lo sentimental. Algunas son destellos, caminos sonoros que, a poco que tengas preparado el corazón, te harán llorar. Será un llanto liberador y reconfortante, eso sí, de esos que te dejan más serena. Porque hay canciones de amor, mondas y lirondas, y luego están los disparos de este disco que te llevan a uno de esos besos, a una de esas noches, a uno de esos momentos vitales redondos en los que solo era urgente lo que era urgente… Si hemos echado de menos con desesperación, si se nos ha roto el corazón y pensábamos que nunca más íbamos a recomponerlo, podemos bucear en estas letras luminosas.

Los que hemos sentido que queríamos quedarnos para siempre acurrucados en un regazo, tras un instante de gloria, y que el lugar en el que estábamos, los ojos que mirábamos, la mano que enlazábamos, era el lugar, los ojos y la mano que queríamos para los restos, tenemos en este disco canciones hermosas de amor fou… Por ejemplo, More than life itself

Si hemos vivido sueños escurridizos, y hemos estado muertos de amor, desnortados y a la intemperie, escuchando el corazón quebrándose, podemos quedarnos en este disco una tarde lluviosa y escuchar mil veces, Again.
Si la espalda en la que nos refugiamos es ese lugar en el que sientes que nada malo puede pasarte, hagamos de este disco una morada. Si sabemos lo que son los fugaces amores eternos, los amores insólitos, los duelos y quebrantos, estas canciones van a resultarnos abrumadoras y acogedoras a partes iguales.
El disco, conmovedor de veras, despliega una ternura absoluta, capaz de ponerte en sintonía con lo que de verdad importa en la vida: esos momentos de amor irrepetibles que te estrujan el corazón a la que te descuidas.

Lo escucharemos y entenderemos lo que dijo Cortazar:
“Como si se pudiera elegir el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en mitad del patio”

Yo creo que a John Lennon le gustarían mucho estas canciones. Y a su amigo Pete Shotton, también.

Mariola Cubells