pájaro

Apertura de puertas: 21.30 h

Concierto: 22.oo h

Pájaro presenta su nuevo disco “Gran Poder” (HAPPY PLACE RECORDS, 2018)

Andrés Herrera Ruíz, alias ‘Pájaro’, músico y rockero sevillano, ha rasgado guitarras en emblemáticos grupos de la capital como ‘Brigada Ligera’, ‘Pata Negra’, o junto a Kiko Veneno y su venerado Silvio en su banda junto a ‘Sacramento’, entre otros.
Rock, surf, blues, swing, Semana Santa, espaguetti-western, Las Vegas, o versos de San Juan de la Cruz se dan cita en el universo Pájaro.

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La vida es lucha. La vida es esfuerzo. El mantra continúa repitiéndose hasta el infinito y, cuando crees haberle perdido de vista, vuelve a asomar la punta de su nariz para susurrarte al oído que si trabajas duro puedes conseguir lo que te propongas. Posiblemente el mantra tenga razón, es viejo y sabio, como el diablo. Pero no toda la razón. Hay poderes que no se adquieren. Se tienen o no se tienen.
Pájaro, el grupo, lo tiene. Tienen el Gran Poder de transformar las cosas, cual mutantes inclasificables en un género musical, en un estilo u otro. Un Gran Poder que hay que saber engrasar, gestionar, dosificar y mostrar, para que el resto de los mortales sean capaces de asumirlo y disfrutarlo en toda su plenitud. Y Pájaro, el grupo, lo ha hecho. “Santa Leone” fue el debut con el que debería soñar cualquier grupo, la tarjeta de visita con olor a azufre, Semana Santa y mozzarela que dejó al personal con ojos como platos. “He Matado al Ángel” convenció todavía más a los convencidos y atrajo a los ausentes, a quien no había tenido la fortuna de cruzarse con sus canciones. Ahora, “Gran Poder” confirma en mayúsculas lo confirmado, fortalece lo que apuntaba a invencible y aporta a su cancionero nuevos temas para el presente y el futuro. Composiciones con recorrido, magistralmente trasladadas al formato físico y, muy pronto, ya mismo, a los escenarios.
¿En qué se diferencia “Gran Poder” de sus dos hermanos mayores? En todo y en nada. Ahí siguen esas estampas fronterizas enormemente sugerentes como las expuestas en “Corre, Chacal, Corre”, su paseo al trote por el manual de cómo vacilar a tus congéneres, marcando estilo (“Rayo Mortal”). Ahí se marcan un tango que Gardel no podría bailar (“Tangos del Mentidor”), recuperan para desfigurar y hacer suyas influencias de los 50’s (“El Tabernario”) y disponen que sus guitarras muerdan hasta llegara a la médula (enorme, el trabajo de Pájaro, el hombre, y Raúl a las seis cuerdas en canciones como “Lágrimas de Plata” o la tre-men-da “Yo Fui Johnny Thunders”, basada su parte literaria en la novela del mismo título de Carlos Zanón). Y ahí, cerca del ecuador de este “Gran Poder”, demuestran que aunque en ocasiones no lo parezca, tocan de pies en la tierra, recuperando el “A Galopar” que hizo inmortal Paco Ibáñez para recordarnos que Pájaro, el grupo, también está dispuesto a luchar junto a los más débiles (“Los Callados”). Que falta hace.
Se parece, por tanto, “Gran Poder” a los discos precedentes de Pájaro. Pero es diferente porque ellos no quieren pisar donde ya han pisado aunque el camino sea el mismo. Porque cada una de sus canciones tiene vida propia. Y las que se incluyen en su nuevo álbum son nueve dianas. Infalibles como el poder que estos sinvergüenzas atesoran y ahora muestran en publico.
Texto: Alfred Crespo.